El test de Schirmer determina si el ojo produce 
suficientes lágrimas para mantenerse húmedo. Esta 
prueba se lleva a cabo cuando una persona 
presenta ojos muy resecos o un lagrimeo excesivo. 
No supone ningún riesgo para el sujeto. Un 
resultado normal de la prueba (resultado negativo), 
suele dar una longitud de más de 10 mm de 
humedad en el Test de Schirmer en 5 minutos.